La definición de hygge según Meik Wiking, autor y director del Instituto de Investigación de la Felicidad en Dinamarca, se centra en el arte de crear bienestar emocional a través de la intimidad y la relación con cosas cotidianas. Se caracteriza por unidad, relajación, indulgencia, presencia y comodidad. Es una sensación cálida y acogedora que puede compararse con un abrazo emocional, pero sin contacto físico. Este concepto se relaciona con disfrutar las pequeñas cosas de la vida, como compartir momentos con amigos y familia o crear ambientes acogedores. Dinamarca vuelve a estar en el Top 3 del ranking del Reporte Mundial de la Felicidad, así que vale la pena entender el concepto.
En 2024, el autor publicó el libro Hygge Work: cómo encontrar la felicidad en el trabajo y en la vida cotidiana. El concepto busca transformar las jornadas laborales en experiencias más placenteras, equilibradas y satisfactorias. A continuación, se detallan las principales formas en que se aplica:
1. Crear un ambiente acogedor y cómodo
- Crear espacios laborales que inspiren tranquilidad y confort y con ergonomía
2. Fomentar la confianza y la seguridad psicológica
- Construir relaciones basadas en la confianza entre empleados y líderes.
3. Promover el equilibrio entre trabajo y vida personal
- Respetar y/o flexibilizar los horarios laborales
4. Potenciar las relaciones sociales
- Estimular el compañerismo mediante actividades grupales
5. Incorporar descansos breves
- Incluir pausas cortas durante la jornada para recargar energías
6. Autonomía en el trabajo
- Permitir a los empleados organizar su tiempo y tareas dentro de límites
La implementación de esta filosofía puede generar múltiples beneficios:
- Reducción del estrés y aumento del bienestar emocional.
- Mejora de la productividad y el rendimiento organizacional.
- Incremento del compromiso y la satisfacción laboral de los empleados
Lo interesante de Hygge es que el trabajo no tiene que ser concebido como un espacio que no tiene que ver con la persona en si misma, el trabajo es un tercio de la vida, no tiene porque ser un yugo que arrastramos, puede ser fuente de propósito y de estar bien, si logras entender por qué lo haces.
«Haz lo que amas o ama lo que haces»


